#Reseña: el feminismo yanqui de la mano de Atwood



Distopía escrita en el año '85: "Nada cambia instantáneamente: en una bañera en la que el agua se calienta poco a poco, uno podría morir hervido antes de darse cuenta. Por supuesto, en los periódicos aparecían noticias: cadáveres en las zanjas o en el bosque, mujeres asesinadas a palos o mutiladas, mancilladas, solían decir; pero eran noticias sobre otras mujeres, y los hombres que hacían semejantes cosas eran otros hombres. Ninguno de ellos era conocido de nosotras. Las noticias de los periódicos nos parecían sueños, pesadillas soñadas por otros. Qué horrible, decíamos, y lo era, pero era horrible sin ser verosímil. Eran demasiado melodramáticas, tenían una dimensión que no era la dimensión de nuestras vidas".

Leí este libro porque vi, en varios medios, que había tenido cierto revival por las luchas feministas sobre todo en norteamérica. Siempre me llamó la atención la diferencia de estos movimientos en Estados Unidos, con un tinte más individualista, atravesado por las ideas de libertad y libre albedrío, (ideas que se traman en lo que normalmente conocemos, desde afuera, como el "sueño americano" y la idiosincrasia yankee) y la idea de lo colectivo en la lucha latinoamericana como el NiUnaMenos, donde se articulan muchos movimientos disimiles y hasta contradictorios, y se piensa más en terminos de Derechos Humanos. Obviamente esto es más una sensación mía que otra cosa. 

En este contexto, esta excelente distopía se desarrolla en un universo en el que el estado y la organización social es retrotraída a un estado "medieval", con un fuerte tinte de extremismo cristiano. La trama se concentra en la vida de una "Criada", una mujer cuya única función dentro de la sociedad es embarazarse para que sus dueños tengan hijos. Todos los roles son estáticos: hay Comandantes, Ojos (espías), Guardianes (soldados), Esposas, Hijas, etc. No hay grises, sino una estructura muy fuerte que "sujeta" a los personajes a un función. 
Me gusta mucho como trama la idea de las "resistencias" la autora: la resistencias en los aspectos más sutiles y cotidianos (como robar un cubierto o un fósforo) que de pronto se encuentran con una resistencia organizada, colectiva (no es el mismo "colectivo" del que hablo más arriba, sino más bien una forma de organización específica, más cercano a los conceptos militares de "células"). Sin embargo la personaje no se compromete con esta otra forma de resistir: prefiere sus propias resistencias, quizás porque esta otra implica un gran riesgo, una decisión fuerte y la rutina la absorbe, las violencias que vive, como a muchas otras, la atan a su lugar. 
Otra cosa que me parece muy interesante es el rol de la mujer dentro de ese universo donde justamente su género es violentado, en teoría, "para salvarlas" de las violencias de un capitalismo libertario que las asesinaba y cosificaba. ¿Cómo se soluciona esto? Estructurando, prohibiendo, cosificando a un extremo distinto: convirtiendo el deseo y la carne en pecado, en tabú, para poner en primer lugar una representación de lo "escencial", es decir, el rol de la mujer como dadora de vida, madre y sirvienta (todos los roles de la mujer en la novela son una división de esos tres conceptos). Pero las mujeres son, en gran parte, las que imponen este cambio: la mujer imponiendo un machismo que la somete. Una especie de "falsa conciencia" que hoy en día atraviesa los discursos respecto de estas luchas, porque es una de las mayores urgencias: ¿cómo interpelar a las mujeres machistas?
El lenguaje de la novela es muy instropectivo, a veces rozando un monologo interior, con leves intervenciones de dialogos directos (aunque en su mayoría el dialogo aparece como discurso referido o cita indirecta). Las descripciones son hermosas, perfectas. 
Lo único que le criticaría a la novela es el último capítulo o anexo. Es decir, la historia termina excelente: es de esos finales que te dejan sin aliento, hambriento, casi indignado pero a su vez encantado. Un final abierto. Sin embargo, sigue un capítulo extraño con un tono académico que, justamente, viene a cerrar el sentido, a explicar cosas que no eran necesarias porque, justamente, estaban tramadas en la historia. Una especie de "apéndice" totalmente innecesario y aburrido.
Por lo demás, es una novela facinante, y más en este contexto.

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